Los nombres han sido cambiados pero la realidad puede más que la ficción. Como fué que me retó “Rembrandt”. No fué en un museo. Fué en algo parecido a una Iglesia, que tampoco es una Iglesia. Pero también se convirtío en un recinto sagrado… Ël, apareció al costado de un amigo mío, simplemente como “invitado estrella”. Es alto y tiene unos rulos encantadores, artisitícamente cortados como si los hubieran podado sin querer. (Igual eso tenía una estudiada peluqueria y un increíble, “a mi que me importan las tijeras” para que fuera completamente sincero.) Un tipo encantador, alto, bello, con unos ojos chiquitos y brillantes. Seguro,aparentemente y con una simpatía dulce. Todo comienza con una charla como casi siempre empiezan las relaciones de la gente que aprendió a hablar…así que despúes de ser presentados comenzó un diálogo en donde me sentía lo suficientemente cómoda para jugar. Todo bien Me divertí Hasta que R preguntó (él pinta, ovbio) de que se trataba “mi obra” O algo así Bostecé… ...
Comentarios
che, esta bueno el blog....pero vos escribis fumada? Tenes la bocha re alterada, me gusta!!!
Besos,
H.